14 Sep

21 días para que tus empleados sean mejores que nunca

Queremos conseguir algo de nuestro equipo. Algo importante. Algo que cambie su manera de trabajar, su metodología, su forma de enfocar los esfuerzos y sus resultados. Y no queremos esperar más tiempo.

En ocasiones hemos hablado de cómo motivar al equipo y cómo conseguir que se motiven, hoy vamos a hablar de cómo mantener esa motivación durante el tiempo suficiente como para que ese nuevo hábito se instaure entre el equipo como una rutina fija más.

Seguro que habéis oído hablar de la rutina de los veintiún días. Numerosos artículos en la prensa se han hecho eco de esta forma de transformar un hábito en una rutina aplicado a un ámbito personal, como para ir al gimnasio, dejar de fumar o comer bien.

Nos parece muy interesante aplicar esta teoría en el entorno laboral y sobre todo, en grupo, para conseguir resultados y mejoras globales y para eliminar malas costumbres o ciertos hábitos nocivos.

Los expertos apuntan que nuestro cerebro es plástico y que el aprendizaje de nuevas costumbres tiene efectos en la estructura física de este órgano, creando nuevas conexiones entre distintos circuitos neuronales y facilitando que nos acostumbremos a lo nuevo con mayor facilidad.

¿Qué tipo de hábitos podemos intentar instaurar en la oficina? Por ejemplo, podemos ponernos como meta que todo el personal use el gestor de proyectos para volcar diariamente todos los datos de los clientes.

¿Cómo podemos hacerlo?

1)      Debemos explicar a todo el equipo que durante veintiún días se va a hacer un esfuerzo importante por adoptar una nueva costumbre laboral. Después, todo el mundo seguirá con esa misma costumbre sin que sea necesario ser supervisado. Se pedirá que se sigan las instrucciones en todo momento.

2)      La dirección debe tomar conciencia de que se debe facilitar el cumplimiento de la nueva costumbre y no dificultar el trabajo. Si no lo hacemos fácil para los trabajadores, será complicado que lo hagan. Por ejemplo, si les decimos que todos los días a las diez, a la una y a las cinco se entrará en el gestor de proyectos para actualizarlo, no debemos poner reuniones a esas horas ni otras actividades que impida que se haga.

3)      Es importante planear una forma de advertir a nuestro equipo de que se debe hacer lo que hemos planeado. Por ejemplo, un mail programado que debe contestarse cuando se actualice el gestor, sin falta. Debe ser una forma cómoda, de la que todo el mundo pueda darse cuenta y que no obstaculice el trabajo.

4)      El primer día en el que todo el equipo consiga terminar el trabajo habiendo llevado a cabo el nuevo hábito, se debe felicitar a todo el mundo. También cuando se lleven tres días, cuando se completen los primeros siete días, a los diez y a los quince. Se debe recordar a todo el mundo lo importante que es conseguir nuevas metas, mejorar y hacer un esfuerzo por cambiar.

5)      No hay excepciones en ningún caso. No debemos dejar pasar ni un solo día sin poner nuestra rutina en marcha, sobre todo al principio. No hay excusas.

6)       Recuerda cada cierto tiempo el motivo por el cual se está haciendo un esfuerzo extra por implantar una nueva rutina. No se trata de entrar al gestor de tareas que sí, por ejemplo, sino explicar cómo va a beneficiar esto al trabajo, qué resultados vamos a tener o cómo va a afectar a los clientes para mejor.

Una vez pasados los veintiún días, podemos examinar cómo el equipo ha adaptado la nueva rutina y si está suficientemente implantada. Cada persona es un mundo y seguro  que contamos con trabajadores que no tienen problemas y otros que necesitan un poco más de tiempo.

Si creemos que es necesario, podemos alargar esos veintiún días un poco más. El objetivo es que quede asentado en el equipo. Una vez pase el periodo de adaptación, debemos observar si se consigue instaurar pasadas unas semanas. Si vemos que va bien, nuestro equipo merece un buen estímulo positivo. Quizás una comida, algún tipo de actividad o cualquier detalle que les haga ver que la dirección está orgullosa de sus esfuerzos por haber conseguido el objetivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *