31 Jul

Cinco claves para motivar a los empleados si queda mucho para las vacaciones

Las oficinas ya están a medio gas. Las vacaciones suelen estar muy cerca, el ritmo de trabajo afloja un poco y los compañeros van contando los días para poder descansar y alejarse de la mesa de trabajo.

En ocasiones, por circunstancias laborales, hay que esperar a tener vacaciones hasta septiembre, por ejemplo y aunque parece algo insignificante, suele costar mucho a los trabajadores pasar toda la temporada de calor entre cuatro paredes.

Es importante mantener el ánimo y la motivación de los empleados para que el trabajo no se resienta y para que esa última etapa no les queme más de la cuenta. Por ello os traemos algunos consejos para revitalizar la oficina en estas últimas semanas.

–          Si es posible, siempre es interesante instaurar la jornada intensiva, aunque sea en el mes de agosto. En el caso de que nuestro trabajo pueda adaptarse y flexibilizarse para agrupar toda la jornada de forma continua, los empleados suelen preferir tener la tarde libre y poder disfrutar de más ocio en agosto.

–          A la oficina se va a trabajar y trabajar es lo que hay que hacer, pero eso no impide meter un poco de alegría cada semana para que sea más fácil. Por ejemplo, un jueves por la tarde se puede organizar a nivel interno una excursión a la playa, a un lago, a hacer una actividad deportiva o a comer juntos. Pagado por la empresa y de su propia iniciativa, será un aliciente para los empleados y una muestra de respeto y afecto para ellos que apreciarán enormemente.

–          Aprovechando que baja un poco el nivel de trabajo, podemos usar un día completo para revisar tareas, ajustar equipos, examinar procesos y escuchar muy atentamente las propuestas de los empleados. Se debe organizar muy bien, para que todo el mundo tenga su momento de explicar sus impresiones y para que las propuestas no queden en el aire. Esto no solo ayudará a mejorar el trabajo en la oficina de cara a los clientes, sino que también dará un chute de sentimiento de equipo a los empleados.

–          También es buen momento para la formación. La empresa puede organizar, por ejemplo, que dos horas cada semana (siempre dentro del horario laboral) acuda personal de una academia a hacer clases de refuerzo de inglés, a explicar cómo funciona un software nuevo o un gestor de proyectos que se utilizará en septiembre. Los empleados se sienten muy agradecidos cuando la empresa invierte en su formación, ya que es invertir en ellos mismos.

–          Un almuerzo puede ser el momento perfecto para celebrar el día del elogio. Cada empleado escribe una notita sobre cada uno de sus compañeros, ensalzando una cualidad propia como trabajador. Todas las notas se meten en una caja y una mano inocente las va sacando y leyéndolas, mientras que el agraciado intenta adivinar quién ha sido el autor del piropo laboral. Esto, además de llenar de risas y agradecimiento el ambiente, es un refuerzo motivacional para el trabajador, puesto que consigue que se sientan apreciados y ven sus cualidades reconocidas por todo el mundo.

Estos cinco consejos pueden ajustarse a las necesidades de la oficina y del equipo. Pero es importante intentar motivar y mantener animado al equipo cuando las ganas de vacaciones y de desconectar aprietan y quedan lejos en el calendario.

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