9 Dic

Cómo desconectar en Navidad para ser mejor trabajador en 2016

Queda poco para que llegue la Navidad y con ella, algunos días de vacaciones a disfrutar para después arrancar el 2016 con mucha fuerza. Hoy os vamos a hablar de los beneficios que tiene desconectar de verdad durante esa pequeña pausa para volver con positividad, ánimo y ganas de comernos el mundo.

¿Cómo podemos desconectar de verdad esta Navidad?

Lo primero de todo, es fundamental dejar atrás nuestro trabajo organizado, cerrado y solucionado. Tendremos que prestar especial atención los últimos días a dejar esas llamadas hechas o esos mails enviados, a avanzar todo lo posible para que nuestra ausencia se note lo menos posible… Y así, a nuestra cabeza le resultará más fácil olvidarse del trabajo, ya que tendremos todo encauzadísimo y no habrá llamadas pidiéndonos nada.

Plan de rescate. Si tenemos ciertos asuntos en marcha, debemos organizarnos con el departamento para ver quién debe atender cada cosa en nuestra ausencia. Eso sí, cuando nuestro compañero tenga días libres, ¡debemos ofrecernos como voluntarios para echarle una mano!

Avisos en el mail y en el móvil. Si vamos a estar cuatro o cinco días fuera, mejor dejar un aviso en el móvil del trabajo, con un mensaje SMS que avise a quien nos llame de que estamos de vacaciones y que puede ser atendido en otro número. Y de la misma manera con el correo electrónico.

Si queremos desconectar y que nadie nos moleste, debemos dar ejemplo y ser los primeros que EVITEMOS llamadas a la oficina a ver cómo va esto y lo otro, mails preguntando, etcétera. Si no estamos, no estamos.

En el momento detectemos que nos va a costar ‘desconectar’, tenemos que tomar medidas. Por ejemplo, dejar el móvil de empresa en la oficina, inhabilitar la recepción del correo electrónico del trabajo en nuestros dispositivos móviles e intentar apartarnos de cualquier PC o móvil cuando estemos en casa, por la calle o acompañados.

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¿Cuáles son los beneficios de desconectar en Navidad?

Disfrute. De la familia, de los amigos, de dormir a pierna suelta, de tomar un café sin mirar la hora, de hacer la siesta sin prisas, de ver películas, de adornar el árbol… Podrás prestar atención 100% a lo que haces y disfrutar de verdad.

Frescura. Si pasamos un par de días sin pensar en el trabajo, nuestra cabeza se descongestionará de los problemas y roces habituales. Volveremos frescos, con mayor facilidad para tener nuevas ideas, con mejores visiones de cada proyecto.

Buen ánimo. No hay nada como darnos cuenta de las cosas hermosas que tiene nuestro día a día para llenarnos de felicidad y satisfacción. Y llenos de esta sensaciones, nos sentamos con mejor ánimo en nuestra mesa de trabajo. Seguro.

Adiós estrés. Rebajar el ritmo durante unos días nos permite que el nivel de nerviosismo baje y toleremos mejor los embistes de los nuvos proyectos.

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