28 Oct
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Metodología ascendente y descendente para la gestión de proyectos

En los últimos años, la administración de proyectos no ha parado de evolucionar. La perspectiva de la organización basada en proyectos ha estado imperando, pero se aborda desde distintos enfoques.

Importantes personalidades históricas como Henry Gantt o Frederick Taylor han dejado un importante legado y promovieron el hecho de que la administración de proyectos se comenzase a estudiar como una disciplina.

Hoy en día se concibe la empresa como un organismo en el que todos los componentes deben funcionar y trabajar para conseguir objetivos o llevar a cabo proyectos con resultados medibles.

Para conseguir esos resultados, se han elaborado diferentes teorías, pero hay dos enfoques concretos que han sido muy populares por su fácil aplicación: la metodología descendente (conocida como top-down) y la ascendente (bottom-up).

Grandes compañías han implantado ambas con éxito, pero en la actualidad podemos afirmar que la ascendente goza de mayor éxito. ¿Pero en qué consisten?

  • METODOLOGÍA DESCENDENTE:

En este modelo se formula un resumen del proyecto, sin demasiados detalles. Por partes se va refinando el sistema, puliendo los detalles en cada parte. Las distintas partes del proyecto se van detallando cada vez más y más hasta que el proyecto es lo suficientemente detallado como para validarlo. Es una metodología muy utilizada para los proyectos de software.

En este modelo las instrucciones llegan desde arriba, es decir, las decisiones las toman los directivos de la organización: dan las directrices necesarias, asignan presupuesto y establecen los planes de trabajo. Esta metodología privilegia la teoría y la respuesta.

Los problemas que puede ocasionar la aplicación de este tipo de metodología es que los empleados no se sientan parte plena del proyecto. Los directivos deben de ser extremadamente competentes para tener en cuenta los parámetros, comunicarlos de forma acertada y generar la suficiente confianza como para que los empleados los escuchen y los acepten totalmente.

  • METODOLOGÍA ASCENDENTE:

Muy aplicada a día de hoy, grandes empresas han tenido que hacer importantes esfuerzos para adaptarse a este tipo de metodología, pero ha resultado exitosa y cada vez se ha extendido más.

Este enfoque es más participativo: los equipos de trabajo aportan de forma activa ideas e innovaciones durante todas las etapas del proyecto. Las decisiones durante el desarrollo del mismo se toman de forma conjunta. Una de las ventajas de este tipo de metodología es el fomento de la creatividad de los participantes, además del aumento de la motivación de los empleados, que se sienten parte fundamental del proyecto.

El software de gestión es completamente accesible para todos, por lo que el equipo completo puede ver en todo momento parámetros como planificaciones, programas, presupuestos….

Con este sistema las distintas partes del proyecto se van desarrollando con detalle para finalmente ensamblarlas hasta que se forma el proyecto completo. Se conocen de este modo todas las variables, pero es complicado prevenir errores o problemas hasta el momento del ensamblaje final. Esta metodología privilegia la pregunta, la práctica y la acción.

La posible desventaja que puede ocasionar este método es el caos y la falta de claridad y concisión.

Por ello, muchos están de acuerdo en que es conveniente el encontrar el equilibrio entre las dos metodologías para poder desarrollar el proyecto de forma óptima. Poco a poco se va actualizando la metodología de gestión de proyectos y se basa en un concepto sociológico que está pegando fuerte: la inteligencia colectiva.

Con la combinación de ambas metodologías, la aplicación de la inteligencia colectiva y un buen software de gestión unificada de la empresa, Flag Savia te ofrece las claves para que los proyectos lleguen a buen puerto.

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